viernes, 24 de mayo de 2013

Crecer




Recuerdo cuando era pequeña, cuando con una simple muñeca de trapo era 
feliz, cuando no existían complicaciones, el amor no existía y las amigas eran 
de verdad. La ilusión de levantarme la mañana de Reyes e ir corriendo a abrir 
mis regalos, de jugar con todos sin importar el sexo, el color o el físico. 
Cuando vivía en un mundo de color rosa, y creía en príncipes azules, en la 
cenicienta o la bella durmiente… Pero hace mucho tiempo que eso quedo 
atrás. Mi vida se lleno de responsabilidades, de complicaciones, de dolor. La 
inocencia se fue, dejándome sola ante un mundo que no comprendo, en el 
que no entiendo porque se lucha por la paz, en la que te cortan la libertad, en
 la que no puedes expresar aquello que sientes por miedo a que te censuren, 
donde se mata por puro placer.

Crecí, ahora me enamoro y sufro por hacerlo. Ahora hay gente que no me 
habla porque no soy como ellos. Ahora veo como insultan a mis amigos por 
ser negros. Ahora veo como se nos considera menos por ser mujeres. Ahora 
veo como cuesta encontrar un amigo que no te critique por detrás, que de
verdad este para todo, veo como todos quieren un amigo pero pocos se 
esfuerzan en ser uno. Ahora veo como la gente duerme en la calle y no tiene 
ni que comer, mientras otros viven en casas que muchos no podrían pagar ni 
aún juntando el dinero de toda su familia, durante toda la vida.

Me gustaría poder retroceder, y recordar, aunque sea unos minutos, que se 
siente al tener como única preocupación que vestido le vas a poner a tu 
muñeca hoy.

Un "para siempre"




En los días más tristes, abrazarás más fuerte. Porque decir "para siempre" no significa: hoy te quiero, mañana te olvido. No, decir para siempre es estar al lado de una persona pase lo que pase, se caiga el cielo o haga un sol espléndido, es estar en los mejores días y en los peores también. Decir para siempre es soportar los días tontos y aguantar tonterías todos los días.

Queda marcado

Y sí, cada herida duele, pero solo una vez. Después únicamente escuece. Por eso cada cicatriz es un recuerdo, un recuerdo que quizá nos entristezca día a día; pero en la práctica cada cicatriz es el símbolo de algo que hemos aprendido.

Aprender...

A que nada es lo que parece, que no todos los besos son románticos. Que no todos los "te quiero" son verdaderos. Que no todos los golpes duelen, que quien llora, lo hace, no porque sea débil, sino porque lleva demasiado tiempo siendo fuerte. Que se puede querer a muchas personas al mismo tiempo y de distinta forma. Que en ocasiones una mirada, vale más que mil palabras. Que los amigos son para siempre, los ligues, para pasar un buen rato. Que si de verdad quieres algo, debes luchar por ello. Que hay algunas preguntas sin respuesta. Que el amor es una sensación que no se puede explicar con palabras. Que un adiós siempre va a doler. Y lo mas importante que tienes que recordarlo toda tu vida es que la vida hay que vivirla, aprovecharla y disfrutarla sin pensar en las consecuencias de tus actos.

jueves, 23 de mayo de 2013



Esa sensación de no poder dejar de sonreir, porque todo lo que tienes a tu alrededor es perfectamente perfecto, cuando crees que puedes tocar el cielo con sólo un salto, cuando sabes esas gilipolleces que haces son de las mejores cosas del mundo... es cuando te das cuenta de lo que de verdad importa, ya ni te acuerdas de lo malos momentos solo quieres que los buenos duren para siempre.

Holi.

Hola chicos y chicas :) 
Éste es mi nuevo blog donde iré escribiendo de un poco de todo, espero que os vaya gustando. Aquí os dejo para que leais.

X.O.X.O.